“SIEMPRE DIGO QUE ME SIENTO MUY ORGULLOSA DE TENER UN RESTAURANTE EN EL MEJOR BARRIO DE MEDELLÍN”

“Tus papás te quieren mucho y tienes demasiada abundancia”, eso le respondió un cura de su pueblo cuando le preguntó por qué creía que le habían puesto Maria Francia Oliva. Tres nombres que, a la larga, representan muy bien lo que es ‘Oly’, como le dicen sus clientes, familiares y vecinos en el barrio Sevilla, al norte de Medellín.
Antes de tener su negocio de comida de mar en pleno barrio Sevilla, Oly tuvo un pequeño local en la minorista. Y antes de eso, fue una desplazada más del Pacífico colombiano. Hoy, tantos años después de eso, cuenta que cumplió su sueño mucho antes de lo pensado, pues siempre quiso tener un restaurante al lado de la Universidad de Antioquia.
“VIVO MUY CONTENTA PORQUE MI TRABAJO ES HACER LAS DOS COSAS QUE MÁS ME GUSTAN EN LA VIDA: COCINAR Y SER SERVICIAL CON LOS DEMÁS. Y TODO LO HACEMOS CON AMOR. EN LA ZONA TODO EL MUNDO ME CONOCE Y ME SALUDA. ESO SIGNIFICA QUE UNO ESTÁ HACIENDO LAS COSAS BIEN”
Desde hace ocho años atiende personalmente a empleados de la zona, a enfermeros de los hospitales aledaños y a cualquier transeúnte que se antoja del olor a mar y Pacífico que se siente no más ver esa esquina amarilla donde se encuentra su restaurante, ‘Oly de mar’. Ella ha sido testigo de la transformación del sector y ha hecho parte activa del Distrito de Innovación.
Las capacitaciones que ha recibido de Ruta N, principalmente con el programa Cocina Abierta, le han dejado uno de sus principales baluartes: la amistad con la gente del sector, con quienes comparte experiencias, recetas y hasta trucos para llegar mejor a los clientes. Además, Oly ha sido una especie de madre para tres de sus trabajadores antiguos, que hoy ya cuentan con su restaurante propio en la zona.
Por sus raíces, a Maria Francia le gusta contratar mujeres negras y a desplazadas del conflicto armado. Su restaurante ya es un ícono del sector por la amabilidad, los precios y la delicia de sus platos, pues como dice la propia Oly, “Para comer rico no hay que ir al Pacífico, basta con ir al centro de Sevilla”.
Por sus raíces, a Maria Francia le gusta contratar mujeres negras y a desplazadas del conflicto armado. Su restaurante ya es un ícono del sector por la amabilidad, los precios y la delicia de sus platos, pues como dice la propia Oly, “Para comer rico no hay que ir al Pacífico, basta con ir al centro de Sevilla”.

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