“LEER LAS HISTORIAS DE PACIENTES CON HIDROCEFALIA NOS MOTIVA AÚN MÁS Y NOS LLENA EL CORAZÓN PARA SEGUIR TRABAJANDO POR ESTA CAUSA”

Cuando mira diez años hacia atrás, recuerda el inicio de lo que hoy es una carrera que, a pesar de los tropiezos, ha estado llena de logros. Desde que se graduó del colegio supo que quería estudiar ingeniería biomédica para tener un impacto real en la vida de las personas, y es lo que ha hecho todos estos años.
Su trabajo de pregrado la hizo graduarse con honores y se convirtió en su bandera. Se trata de un mecanismo que se implanta en la cabeza de los niños con hidrocefalia, una enfermedad que no tiene cura, y que les ayuda a reducir la presión interna del cráneo y a monitorear con facilidad los avances y problemas en su salud.
“A NIVEL DE SALUD SE HAN VENIDO CREANDO ESPACIOS DE INNOVACIÓN, INCLUSO DENTRO DE LOS HOSPITALES, QUE ANTERIORMENTE NO TENÍAMOS. MÉDICOS Y ENFERMERAS SE ACERCAN A INGENIEROS Y EN UN ESPACIO DE COCREACIÓN GENERAN NUEVAS TECNOLOGÍAS PERTINENTES PARA MEJORAR NUESTRA CIUDAD”.
Su trabajo la ha llevado a aliarse con investigadores y empresas en todo el mundo, a participar de programas internacionales como Leaders in Innovation Fellowship -al que llegó gracias a Ruta N, que también le ayudó a hacer el alistamiento comercial y tecnológico de su prototipo- y a ganarse una beca completa para continuar sus estudios en Reino Unido.
Para ella, la transformación más emocionante que ha tenido la ciudad es que ahora existe capacidad de trabajar en red. “Es fundamental -dice- y Medellín se está fortaleciendo en eso. Se ha vuelto el epicentro en innovación y desarrollo de tecnología, y quisiera que todo ese conocimiento adquirido pueda irse consolidando más, compartirse con la ciudad y el país para fortalecer los nichos del sector salud”.
En los próximos 10 años, además de seguir desarrollando tecnología médica, quiere continuar ayudando a jóvenes investigadores a ser buenos tanto en el laboratorio como en las reuniones, vendiendo sus desarrollos. Quiere, también, hacer parte de esos cambios que, vaticina, se vienen para la ciudad, “esas grandes oportunidades que se van a abrir en el sector salud y que ya empezamos a afrontar adecuadamente”.
En los próximos 10 años, además de seguir desarrollando tecnología médica, quiere continuar ayudando a jóvenes investigadores a ser buenos tanto en el laboratorio como en las reuniones, vendiendo sus desarrollos. Quiere, también, hacer parte de esos cambios que, vaticina, se vienen para la ciudad, “esas grandes oportunidades que se van a abrir en el sector salud y que ya empezamos a afrontar adecuadamente”.

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