“YO PRODUZCO LOS ALIMENTOS DEL FUTURO”

Su trayectoria como científica empezó hace 20 años, y desde ese momento Lucía Atehortúa podía visualizar un escenario que hoy es muy real: Un planeta devastado por el cambio climático en el que se hace cada vez más difícil alimentar a una población en rápido aumento. Botánica, pteridóloga, y taxónoma, es la coordinadora del Grupo de Investigación en Biotecnología de la Universidad de Antioquia.
En su laboratorio se dedica a producir alimentos crop free, es decir, sin cultivos en campo, adelantándose a un futuro en el que no va a ser factible hacerlo a causa de factores climáticos, como sequías o inviernos extremos. Cacao sin plantas en campo, jugo de naranja sin cultivar naranjos. Esos son algunos de los proyectos en los que trabaja ella todos los días junto con un equipo conformado en un 80% por mujeres.
“MI ESPOSO Y YO ESTÁBAMOS VIENDO UNA IMAGEN DE LA NASA DE LOS INCENDIOS FORESTALES EN EL AMAZONAS Y SENTIMOS PENA, DOLOR. FUERON LÁGRIMAS LAS QUE SALIERON DE NUESTROS OJOS CUANDO VIMOS LA REALIDAD, ESTAMOS CONVIRTIENDO A LA TIERRA EN MARTE, Y QUEREMOS CONVERTIR A MARTE EN UNA TIERRA. ¡ESO ES ABSURDO!”
Su proyecto de producción de biomasa de cacao con alto contenido de polifenoles con posible aplicación en la elaboración de chocolates funcionales hace parte del actual Plan CTi de Medellín, articulado por Ruta N.

Es muy crítica con los tiempos de los procesos burocráticos que acompañan a la financiación de la investigación, pero su urgencia es entendible si pensamos en lo que significa su trabajo para prepararnos, como sociedad, para los retos del futuro. Al mismo tiempo, Lucía entiende que toda apuesta por un verdadero cambio es de largo aliento. Junto con su esposo, que también es investigador y docente de la Universidad de Antioquia, creó el inventario de flora de Antioquia, único departamento en Colombia en contar con este entendimiento de la riqueza presente en el territorio.
Ese inventario, que fue su primer proyecto como científica, es hoy un punto de partida para mirar la biodiversidad como generadora de procesos y productos que pueden dar soluciones a problemas de mañana y pasado mañana, y no solamente para producir alimentos, sino también para la industria.

Si pudiese cambiar algo en el ecosistema de la ciudad, sería la visión que tienen las empresas de que financiar este tipo de proyectos es un gasto, y no una inversión.
La gente le dice que ya debería estar pensando en retirarse, y aunque confiesa que a veces le gustaría levantarse y estar más relajada, para Lucía “hay tantas cosas por hacer y tan buenas, que no podría decir ‘me voy y no voy a construir mis sueños’. Si yo puedo contribuir en el desarrollo de la región, del país y del mundo yo creo que no me puedo negar ese derecho. Hasta que alguien diga, ‘bueno, es tiempo de partir’. Pero antes no”.
La gente le dice que ya debería estar pensando en retirarse, y aunque confiesa que a veces le gustaría levantarse y estar más relajada, para Lucía “hay tantas cosas por hacer y tan buenas, que no podría decir ‘me voy y no voy a construir mis sueños’. Si yo puedo contribuir en el desarrollo de la región, del país y del mundo yo creo que no me puedo negar ese derecho. Hasta que alguien diga, ‘bueno, es tiempo de partir’. Pero antes no”.

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