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En Laboratoria tienen la clave para empezar a cerrar la brecha de género en tecnología

5 de Abril de 2022 en Educación, Negocios, Tendencias

En Laboratoria tienen la clave para empezar a cerrar la brecha de género en tecnología

“Bueno, por si acaso quieren llamarme”, pensó Keiry Quero cuando se postuló, una vez más, a una vacante para un puesto administrativo, área en la que trabajaba en Venezuela antes de llegar a Colombia hace tres años a buscar nuevas oportunidades. En su búsqueda se encontró con que no solo no había mucha oferta, sino que una mujer de su edad -por encima de los 40- ya no entraba dentro de las consideraciones de muchas empresas.

Encontró, también, que el mercado en el área de tecnología estaba mejor, tenía muchas menos limitantes y le permitía retornar a la curiosidad que la llevó, hace muchos años, a hacer una técnica en Administración y gestión informática. 

Y, finalmente, se encontró con el Bootcamp de Laboratoria, un programa que le apunta a que, en seis meses, las estudiantes adquieran habilidades técnicas y blandas claves para trabajar como desarrolladoras web y diseñadoras UX. Decidió postularse y “comenzar la gran aventura”, como ella la nombra.

En el bootcamp de la Laboratoria nos dan libertad de expresarnos, aprender y sentir sin pena. Nos enseñan que equivocarse no es malo y que el feedback es un regalo, sea para mejorar o para enaltecer tu desempeño. Hasta el día de hoy, ellas están pendientes de mi proceso.

- Keiry Quero

Lo que más le llamó fue que el programa estuviera enfocado en mujeres. “Ese paradigma -explica Keiry- se está tratando de cambiar a nivel global: que el área tecnológica es más adecuada para el género masculino, y por eso ha sido enfocada totalmente hacia ellos. Cuando yo vi que era enfocado hacia mujeres dije ‘buenísimo porque vamos a ser un grupo en el que nos vamos a entender con códigos distintos’”

Y así fue: en el bootcamp conoció mujeres provenientes de contextos diferentes, con historias de vida diversas pero con un mismo objetivo: encontrar o reencontrar su vocación, formarse en programación y conseguir empleo. 

Una de esas mujeres era Estefanía Rabih quien, con 30 años, una condición delicada de salud y unas ganas enormes de trabajar en algo que le permitiera aportar más y seguir creciendo, decidió presentarse al Bootcamp de Laboratoria.

Trabajaba en una empresa en la que fue ascendiendo hasta el área de Mercadeo, “ahí conocí los canales digitales y me empezaron a llamar mucho la tecnología y el desarrollo. Yo las veía muy lejos, porque allá era un grupo de solo chicos, pero quedé con la curiosidad”, cuenta.

Cuando empezó a buscar grupos de interés, también eran mayoritariamente masculinos. “Es una carrera de hombres -pensó-. Creo que va a ser un poquito raro entrar, pero va a ser algo chévere”. Ya tenía claro que le gustaba mucho la tecnología y nada iba a detener sus ganas de aprender.

“Cuando llegué a Laboratoria me gustó que vi muchas chicas con la misma mentalidad y dijimos ‘bueno, vamos a ver qué pasa’”, cuenta. Lo que pasó: terminó el bootcamp, participó en el Talent Fest -hackaton en la que ella y sus compañeras resolvieron retos reales de diferentes empresas, entre las que estaba Ruta N este año- y hoy está trabajando, junto con Keiry, en NTT Data.

“Al principio me daba un poco de nervios, tengo 30 años y no sabía si era bueno decir ‘voy a cambiar todo’. Pero me di cuenta de que me gustaba mucho la tecnología, si no se da la oportunidad de trabajar lo puedo tener como hobbie, me encanta aprender. Siempre hay algo nuevo, siempre hay algo más, nunca estás estática, siempre estás innovando”.

- Estefanía Rabih
 

 

Por cerrar la brecha de género en la fuerza laboral

Estefania y Keiry hacen parte del 25% de las mujeres que, según datos del Global Gender Gap -informe del World Economic Forum-, trabajan en el sector TIC en Colombia. Además de ellas, el 30% de las personas que trabajan en áreas de Ciencia y Matemáticas son mujeres. En general, las mujeres representan solo el 38% de la fuerza laboral del país.

En Latinoamérica el panorama no es distinto: según Paola Sierra, Business Development Manager en Laboratoria, el 76% de los hombres hacen parte del fuerza laboral, contra solo el 52% de las mujeres. Además, el 80% de las mujeres están empleadas pero en sectores de baja productividad.

El mercado laboral en general, y particularmente el de la Industria 4.0, tiene un reto en términos de equidad e inclusión de mujeres. “Históricamente, las mujeres hemos estado menos representadas en la fuerza laboral, siempre, no solo en tecnología sino en todo”, cuenta Paola y agrega que “esto se debe a limitaciones del sistema educativo, socialización de estereotipos, sesgos inconscientes, barreras socioeconómicas, falta de equidad en el reparto de las labores domésticas...”

Y no solo eso: cuando finalmente entran a la fuerza laboral, reciben discriminación por el hecho de ser mujeres. Por eso, desde Laboratoria tienen claro que, como dice Paola, “se cree que la inclusión es solo ‘sumo más mujeres a mi equipo’ pero va mucho más allá de eso: es cómo las empresas logran crear realmente una cultura de diversidad y equidad.

En este contexto nació Laboratoria, una startup peruana que quiere responder de la pregunta de cómo se puede ayudar a cerrar esa brecha de género en tecnología, pero apoyando también el cierre de la brecha de talento. 

“Nuestra razón de raíz es impulsar a las mujeres, mujeres que sueñan con un mundo mejor a través de la tecnología. El objetivo es que tengamos una economía digital cada vez más diversa e inclusiva que sea capaz de formar oportunidades para mujeres”, dice Paola. Así, han formado a más de 2.400 mujeres de cinco países, y han trabajado con más de 950 empresas que le han apostado a contratar talento femenino y cambiar la cultura de sus organizaciones.

 

Otras oportunidades

“La participación de las mujeres en los equipos de TI también ha reflejado la diversidad de saberes, el potencial de crecimiento, la efectividad para el desarrollo de procesos y la generación de valor para los equipos de trabajo, la empresa o el emprendimiento basado en CTI”, dice Greysy Rodríguez, del equipo de Talento de Ruta N.

Porque sabemos esto, y sabemos que queda mucho por hacer, en Ruta N y el resto del ecosistema también estamos haciendo nuestra parte. Actualmente, en alianza con Forte se está implementando un piloto que busca formar 250 personas en el Área Metropolitana y la meta es que el 50% de los seleccionados sean mujeres; en alianza con Comfama, Protección y Sura Asset Managment tenemos abiertas opciones de financiación con el Fondo Sumanti, con el que hemos apoyado a 164 mujeres, y también hemos colaborado con iniciativas que le apuestan a la formación de talento femenino como Laboratoria, Moove It y la iniciativa Women that built, de Globant.

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Escrito por:

María Camila Bernal

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