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Sin brechas

17 de Diciembre de 2021 en Opinión

Sin brechas

Las revoluciones industriales tienen la característica de durar cada vez menos e ir a un ritmo cada vez más acelerado. La pandemia, como punto crucial de la historia reciente, se ha encargado de que esto suceda más rápido. 

El panorama a 10 años promete ser profundamente disruptivo y obliga a que actuemos cuanto antes. Según McKinsey, la adopción de inteligencia artificial (IA) puede elevar el PIB global hasta en USD 13 billones para 2030. Estamos en un contexto dinámico que se debe asumir con determinación y que implica entender que tenemos brechas que si no se asumen, pueden minar la reactivación económica.  

Uno de los puntos primordiales, es el empleo. Pues la tecnología, al tiempo que destruye empleos, también los genera. El asunto es dónde se generan esos nuevos. Calcula también McKinsey que en 2030, entre el 3% y el 14% de la fuerza laboral del planeta trabajará en nuevas ocupaciones, muchas de las cuales aún no existen. Entonces allí la cuestión es buscar generar habilidades y capacidades de manera masiva, que sean pertinentes y ayuden a asumir los retos del futuro cercano.

Otro tema es el capital, pues para nadie es un secreto que las organizaciones que más invirtieron en tecnología, son las que hoy cuentan con mejores perspectivas. Según el Observatorio de Economía Digital, las brechas digitales entre grandes empresas y pymes están alrededor de los 16 puntos. De modo que, si no actuamos sobre las organizaciones de menor tamaño, esta situación podría agudizarse. 

Y mientras tanto, seguimos teniendo el reto de entender, estudiar y terminar de comprender qué implica la Cuarta Revolución desde lo social y económico. Dejarla de ver como algo ajeno sino que tiene impacto aquí y ahora. 

Escrito por:

Iván Castaño

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