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Juan Andrés Vásquez, nuevo director de Ruta N

1 de Marzo de 2020 en Ruta N

Juan Andrés Vásquez, nuevo director de Ruta N

Ingeniero de Producción y magister en Empresa Internacional y Comercio Exterior, Juan Andrés Vásquez cuenta con más de 21 años de experiencia trabajando en el ecosistema de innovación en empresas de telecomunicaciones, tecnología, inversiones de riesgo y compañías en etapa temprana de crecimiento.

Hizo parte de la creación del primer fondo de Venture Capital (VC) o capital de riesgo de Colombia y, desde entonces, ha participado en el diseño y estructuración de vehículos de financiación caracterizados por tener como objetivo no solamente el retorno financiero para los inversionistas sino también el impacto que tiene cada empresa que recibe capital en el desarrollo económico y social del país.

Después de casi 10 años de trabajo en Promotora de Proyectos, Juan Andrés llega hoy a Ruta N como director ejecutivo, emocionado por el nuevo reto que le supone pasar del sector privado al sector público, y convencido de que, en esta nueva aventura, su experiencia y conocimiento podrán aportarle a Medellín desde la Ciencia, la Tecnología y la innovación.


¿Cuál ha sido su mayor logro profesional?

“Creo que mi mayor logro ha sido, desde el punto de vista inversionista, tener la satisfacción de acompañar e invertir en compañías que están en etapa muy temprana, reconocer en ellas su potencial y ayudar a que todos esos sueños que los emprendedores tienen se hagan realidad, que pasen de ser compañías con un alcance local a vender en todo el mundo con productos de talla global”.


¿Qué fue lo más difícil de abrir el primer fondo de VC del país?

“Primero, lograr que se vincularan inversionistas a una apuesta completamente nueva y desconocida en Colombia, y poder tener compromisos de inversión de recursos por 40 mil millones de pesos.

Segundo, el desconocimiento por parte de los emprendedores, que no entendían muy bien la figura de un fondo de VC. Sus presentaciones nunca estaban enfocadas a lograr que un inversionista entendiera el producto y no estaba implícito el objetivo de conseguir recursos a cambio de una participación accionaria en la compañia. En 2010 todavía era difícil explicarle a un emprendedor que se le iban a inyectar recursos a la compañía a cambio de equity (acciones), ellos veían a los fondos como una especie de banco donde los recursos se aportaban y luego se debían devolver como si fuera un crédito otorgado por un banco.

Tercero, como el ecosistema era aún tan incipiente, durante varios años fuimos el único fondo de VC del país, no podíamos hacer coinversiones, lo cual, en un ecosistema medianamente avanzado, es una práctica común que minimiza el riesgo para un inversionista desde el momento en que invierte los primeros recursos hasta cuando requiere efectuar rondas sucesivas de inversión”.


¿Qué ha cambiado desde entonces?

“En 10 años el cambio del ecosistema ha sido abismal. En 2010 había un desconocimiento total de este tipo de vehículos de inversión, los emprendedores no sabían cómo abordar las conversaciones con los inversionistas. Hoy es una tarea que, gracias a entidades como Ruta N, Innpulsa, diferentes aceleradoras y otros jugadores del ecosistema ya empieza a ser un tema que está en el lenguaje común de los emprendedores, todos saben que deben trabajar en su pitch, en su presentación enfocada a levantar recursos. Ahora la ciudad requiere que salgan nuevos fondos para acompañar los emprendimientos emergentes y también los que ya vienen trabajando hace un tiempo, para potenciarlos y ayudarlos a crecer".


¿Qué es lo que más destaca del ecosistema CTi de la ciudad?

“Si bien es un ecosistema al que le falta mucho para llegar a un estado óptimo de madurez, ha venido evolucionando en sus diferentes etapas y, lo que más destaco es que hay una articulación entre todas las entidades que apoyan el emprendimiento.

En la ciudad tenemos aceleradoras de empresas, incubadoras como Créame, está el Parque del Emprendimiento, está Ruta N, tenemos el Comité Universidad Empresa Estado, hay fondos de inversión de VC, actividad de Corporate Venturing por parte de las grandes compañías de la ciudad, y todo el conjunto de esos actores hace que el ecosistema hoy sea visible y que vaya por muy buen camino para que en los años siguientes se fortalezca mucho más”


¿Qué le debe dejar Ruta N a la ciudad?

“Ruta N en el desarrollo de su actividad debe dejar nuevas empresas creadas, atraer, como lo ha venido haciendo, a nuevas compañías a la ciudad, tanto nacionales como internacionales. Esta actividad permite que se generen nuevos empleos.

Debemos dejar muchas personas formadas, trabajar fuertemente en que las personas que están entre los 18 y 25 años, donde se encuentra gran parte del desempleo, tengan la oportunidad de engancharse en trabajos que sean realmente calificados y bien remunerados. Debemos trabajar articuladamente con todas las entidades de la ciudad para que, al final, el legado de Ruta N es que Medellín sea reconocida como el Valle del Software, lo cual es una apuesta que tiene la ciudad poderosísima y que puede tener impacto muy grande no solo aquí sino en el país. Es un sueño que comparto y que quiero ver hecho realidad”

Escrito por:

Camila Aristizábal

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