#4Revolución: Internet de las Cosas

18 de Enero de 2019 en Industria 4.0, Especiales

#4Revolución: Internet de las Cosas

Imagina un mundo en el que una vaca puede darte información de cómo están ella y el resto del ganado, los postes de luz sirven para predecir y regular el tráfico y el planeta tiene una “piel” que sirve para detectar toda la información de lo que está funcionando bien o mal en el medioambiente.

Ese mundo ya existe y es posible gracias a las conexiones generadas por el Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) y la Ciencia de Datos.


Pero, ¿qué es el Internet de las Cosas?

Thorsten Körner, gerente de ventas de Bosch, empresa líder en IoT en el mundo, define este concepto como “objetos que tienen la posibilidad de generar datos, y que esos datos sirvan para mejorar el proceso en el que está involucrado el mismo objeto”.

IoT

Ana María Salazar, experta en TIC e I+D de Ruta N, agrega que IoT debe entenderse como un sistema y no como una tecnología individual, pues este “involucra los dispositivos, los protocolos de innovación y a quienes desarrollan el hardware, a quienes tienen la tecnología de comunicación, quienes integran soluciones, quienes desarrollan el producto, quienes analizan los datos, etc.”

IoT es, en esencia, la materialización de ese sueño que hace 20 años no sabíamos muy bien cómo hacer realidad: que cada cosa que hay en el planeta tenga la capacidad de recolectar toda la información que se puede recolectar sobre su entorno, y la almacene, gestione e interprete de forma inmediata, barata y sostenible.

La historia del Internet de las Cosas puede rastrearse hasta 1960, cuando se instaló el primer cajero automático el mundo y esta tecnología llegó para quedarse. Desde experimentos con tostadoras automáticas hasta el proyecto de una "piel" de sensores electrónicos que mida todas las variables ambientales posibles, IoT ha mejorado nuestro entendimiento del entorno y ha facilitado a empresas y Gobiernos tomar mejores decisiones.




Hoy, el número de aparatos conectados a Internet excede la población mundial -se espera que a final de 2018 sean 11.000 millones- y permiten a sectores como el de manufactura, energía, transporte, salud y Gobierno tomar decisiones en tiempo real y alcanzar soluciones sencillas y poderosas para sus retos.

 

 

Escrito por:

Camila Aristizábal

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