La empresa que ayuda a las pequeñas marcas a vender con Inteligencia Artificial

11 de Enero de 2018 en Casos de éxito, Negocios

La empresa que ayuda a las pequeñas marcas a vender con Inteligencia Artificial

Laura Anchico y el equipo de trabajo de Sails

Laura Anchico es una de las socias fundadoras de la plataforma de pagos en línea Place to Pay y su rol como directora de nuevos negocios era buscar nuevas maneras de llevar más transacciones al core. Como usuaria asidua de las redes sociales, Laura detectó una dinámica muy interesante entre las pequeñas marcas que ofrecen sus productos y servicios en plataformas como Facebook e Instagram, y que dista del comportamiento que históricamente tienen los usuarios al comprar por internet.

“Teníamos marcas que creían que a la gente le da miedo pagar en línea, y en efecto todavía hay personas con este temor, pero cada vez son menos. Cuando yo iba y miraba lo que pasaba en redes, encontraba una marca que nadie conoce, que solamente tiene un fanpage en Facebook o un perfil en Instagram, empieza a subir fotos, alguien le comenta ‘me parece divino’, la marca le habla por el interno, le pasa una cuenta para consignar, ¡y la gente va y consigna sin problema!

Con este valioso insight, Laura se dio a la tarea de estudiar a fondo cómo es que funcionan esas transacciones, y se dio cuenta de que el proceso de compra puede demorarse varios días y requerir que el cliente migre a diferentes plataformas para cerrar el negocio.

“Tú estás ‘loliando’ en tu hora de ocio, 9 o 10 de la noche, te antojas y te dicen que debes escribir a un número de Whatsapp, pero a esa hora la tienda ya no responde. En algunos casos la conversación es atemporal, porque pocas veces la marca y el cliente están conectados chateando al mismo tiempo. Muchas de esas compras son de impulso, entonces si le das a la persona todo el día o toda la noche para pensar, se da cuenta de que no necesita ese par de zapatos extra y se arrepiente de hacer la compra”.

Investigando más a fondo y entrevistando a marcas que venden por estos canales, Laura descubrió que, de 50 conversaciones que podían suceder simultáneamente, solo una se traducía en venta y, lo que es más desgastante aún, el 90 por ciento de la conversación era la misma para todos los clientes: ¿cuánto vale? ¿en qué tallas hay disponibilidad? ¿otros colores? ¿método de pago? ¿envío?

Y ahora, ¿qué?

Laura sabía que tenía en sus manos una oportunidad de negocio para Place to Pay, pero no tenía claro cuál iba a ser la solución a desarrollar. “Con el equipo técnico que tenía no lo iba a lograr, porque allá somos muy buenos en transacciones, en seguridad, en eficiencias... pero yo necesitaba unos conocimientos muy distintos. Ahí fue cuando empecé a buscar un socio estratégico para este negocio y me encuentro con Pragma, empresa con más de 20 años de experiencia en desarrollo de software. Allá llegué y les dije: ‘tengo esta idea, no sé cómo se soluciona pero ahí está’”.

De entrada, una app quedó descartada frente a alternativas más orgánicas, o lo que Laura llama “aplicaciones nativas”: los clientes están en las redes sociales, así que la solución también debía estar alojada allí. 

Inteligencia Artificial al servicio de las marcas

Fue en ese momento que empezaron a estudiar los chatbots, aplicaciones que, utilizando Inteligencia Artificial, pueden ser entrenados para actuar como un vendedor virtual, y lo mejor: todo desde Facebook.

Baby Fresh es una de las marcas que le apostó a montar su asistente de ventas con Sails, la spin-out que nació de toda esta aventura. Al visitar la página de Facebook de la marca y enviar un mensaje, el cliente recibe una respuesta inmediata, y el chatbot tiene la capacidad de dar información, responder preguntas, mostrar los productos del catálogo que se ajustan a lo que el cliente está pidiendo y, finalmente, cerrar la transacción a través de los canales de Place to Pay.

“Entras, empiezas el proceso, navegas, seleccionas los productos, los puedes ir añadiendo al carrito de productos (todo esto sin salir del chat de Facebook) y cuando ya estás decidido te dice: ‘listo, ¿esto es lo que vas a comprar?’ Te pide tus datos personales básicos y la cédula para generar la factura, y en ese momento te enlaza con Place to Pay para terminar la transacción sin salir del chat y sin interactuar con un humano en todo el proceso”.

De esta manera, Sails pone una de las tecnologías que están marcando la parada a nivel mundial al servicio de las pequeñas marcas que, en la mayoría de los casos y por lo menos durante el inicio del negocio, son manejadas en un ciento por ciento por una persona, que debe encargarse desde pensar en la planeación estratégica hasta hacer el envío, pasando por cada uno de los procesos comerciales y logísticos de la operación. En este caso, la Inteligencia Artificial entra a suplir uno de esos procesos, repetitivo y altamente demandante de tiempo, para que el emprendedor pueda enfocarse en escalar y crecer su negocio.

Escrito por:

Camila Aristizábal

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