¿Tu Chococono no llegó desbaratado? Dale las gracias a Indafre

18 de Julio de 2018 en Casos de éxito

¿Tu Chococono no llegó desbaratado? Dale las gracias a Indafre

Un pingüino de BonIce, un camión blanco y pequeño y hasta una neverita de icopor: todas son ejemplos de lo que, normalmente, nos imaginamos como medios para transportar alimentos. Contenedores que, sin importar su tamaño, tienen algo en común: que deben mantenerse a temperaturas constantes y muy bajas, y que constituyen el eslabón más débil de lo que se conoce como la cadena de frío.

Esta es la necesidad de que un producto permanezca frío desde que es producido hasta que llega a su destino final. Parece sencillo, pero se complica cuando estos destinos están en lugares apartados. Un buen ejemplo son las vacunas: sus componentes solo funcionan si están bajo cero. De lo contrario, cuando el equipo médico llegue a hacer una jornada de salud en un pueblo de difícil acceso, la vacuna ya no servirá para nada y las personas quedarán expuestas, pensando que no lo están. O, sin irnos, muy lejos, podemos tomar otro ejemplo: "nadie se va a comer un chococono que no tenga forma de chococono porque se derritió", explica David Zapata, creador de la solución a esta dificultad en la cadena de frío.

David trabaja desde 2014 en el desarrollo de una tecnología autogeneradora de frío, portable y que no necesita de conexiones eléctricas para funcionar; y en 2017 constituyó la empresa que la comercializa: Indafre. Este diseñador industrial ganó hace cuatro años una convocatoria del Gobierno en la que participó entre 1.150 participantes para diseñar un equipo que pudiera conservar el frío en el transporte de vacunas.

Gracias al desarrollo que presentó, que hoy es patente gracias al Fondo de patentes en alianza con Colciencias, se robó la atención de UNICEF que, en alianza con la Organización Mundial de la Salud y la Fundación Bill y Melinda Gates, buscaba tecnologías para resolver el mismo problema. Con el apoyo de estas tres grandes organizaciones, David y su equipo pudieron validar técnica y funcionalmente su desarrollo, entender cómo este impacta las metas de desarrollo sostenible y empezar a pensar en su comercialización.

En este punto, Ruta N los apoyó en el planteamiento de su modelo de negocio y en su expansión. "Nosotros teníamos los ojos cerrados pensando que el tema de salud era el único, pero hay otros modelos de negocio que pueden ayudar a levantar una iniciativa como esta. Al final del día nos dimos cuenta: a una persona la vacunan cada seis meses, pero esa misma persona tiene que comer todos los días", cuenta David. Y así fue que empezaron a incursionar en el sector de los alimentos, en el que están enfocados ahora con clientes como Alpina, TCC y el grupo Nutresa, con el que ya cerraron acuerdos comerciales de miles de millones de pesos.

Ahora, Indafre recibió financiación por casi mil millones de pesos a través de la Línea de Financiación de Ruta N en alianza con Bancolombia, y está participando en el concurso "El gran inventor Colombia", conducido por Discovery Channel, con el que esperan conseguir más alianzas y clientes a nivel internacional. Buscan, en últimas, seguir capitalizádose para lograr impactar más mercados y, así, poder llegar a zonas de difícil acceso.

Escrito por:

María Camila Bernal

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