La Corporación Ruta N desea informarle que esta web utiliza cookies con el fin de ofrecerle una experiencia de navegación adaptada a sus necesidades y optimizar su rendimiento

Global Game Jam: un proceso experimental

1 de Febrero de 2013

Global Game Jam: un proceso experimental

Para mostrarles a personas de todas las áreas y perfiles la posibilidad que tienen de incursionar en el desarrollo de videojuegos, se realizó en Medellín este evento que ha tenido presencia en más de 53 países y tiene 300 sedes en el mundo.

Durante 48 horas, los asistentes, quienes no necesariamente debían pertenecer a la industria del entretenimiento digital, vivieron un proceso experimental para desarrollar un videojuego basados en un sonido, el del corazón. El trabajo en equipo les permitió compartir sus conocimientos, obtener una retroalimentación y mejorar sus ideas.

El objetivo de este espacio, según Sandra Rozo, directora de la Revista Gamers-on  y del Global Game Jam Colombia, es fomentar el desarrollo de videojuegos a nivel mundial y mostrar la importancia del desarrollo de juegos o aplicaciones para móviles: “Hay una oportunidad de negocio y de trabajo ahí. Que, por ejemplo, los países como Colombia y Venezuela, y en general América Latina, podamos conocer lo que están haciendo en Japón, en China, y que podamos verlo simultáneamente y que podamos nosotros compartir experiencias. Tal vez en este espacio alguien  les puede ayudar a mejorar su trabajo y su productividad, entonces esto es más experimental y académico que otra cosa”.

Este evento no está dirigido a un área profesional en particular, ya que, como dice Rozo, en cualquier parte es posible encontrar un buen desarrollador de videojuegos, aunque no tengan un conocimiento específico: “La idea es que queremos mostrarle a todas las áreas, la posibilidad que tienen de incursionar en la industria del desarrollo de videojuegos. Por ejemplo, los periodistas podemos incursionar en el desarrollo de videojuegos porque un videojuego tiene que tener un guion, tiene que tener un libreto, tiene que tener una historia, y nosotros podríamos llegar a apoyarlos en ese tema. El diseñador gráfico obviamente es importante, porque tiene que hacer todo el tema de diseño. El músico, que los músicos en Colombia no se han dado cuenta de la importancia que ellos tienen, porque un videojuego sin musicalización sería muy aburrido, entonces ahí pueden incursionar los músicos. Y pues obviamente los ingenieros que necesitamos que programen, esos son, digamos, como los más importantes para desarrollar, pero también hay gente empírica que no ha estudiado nada, pero que es muy creativa, puede dar muchísimo y puede participar. Entonces no hay restricciones en participar, porque cada persona tiene imaginación, tiene creatividad y puede aportar cosas interesantes”. 

La mecánica de este espacio consistió en que, a partir de un sonido, los participantes desarrollaran su videojuego en estas 48 horas, dándolo a conocer al final del proceso.

Experiencias desde la organización 

Ruta N habló con Fernando Piedra, videojugador y programador con experiencia en desarrollo de software, quien además participa en la organización del Global Game Jam. Esto fue lo que nos contó de este evento: 

Ruta N: ¿Cómo terminó usted en la organización del Global Game Jam?

Fernando Piedra: Yo soy redactor de la revisa Gamers-on y redacto artículos de videojuegos desde hace cuatro años. Terminé acá por las ganas de colaborar, de hacer que la industria del videojuego en Colombia realmente se expanda. Es una industria que tiene más dinero que el cine actualmente, entonces al ser una industria tan pujante y con tanto talento aquí en Colombia, pues es importante que se potencie aquí y que los mismos programadores, diseñadores, conozcan su potencial a través de la presión, por decirlo así.

RN: Desde su visión, ¿qué tan fácil o qué tan difícil es participar de este espacio? ¿Cómo hacer para animar a la gente a participar en este tipo de eventos?

FP: Desarrollar un videojuego es todo menos sencillo, porque se requiere interdisciplinariedad. Se necesita tener alguien que sepa diseñar, alguien que sepa qué se va a desarrollar, la historia, mucho conocimiento en cuanto a la tendencia actual, qué se quiere ver. El videojuego no tiene que ser algo que me interese a mí, porque si vas a hacer un videojuego es para que otro lo juegue, entonces tiene muchas características, muchas disciplinas, pero es muy entretenido y es de dedicación.

RN: ¿Y usted cree que eventos como este desarrollan estas capacidades?

FP: Claro que sí, empezando porque, primero, tienes que darte cuenta de que no estás cerrado a tu carrera, que cuando tú te cierras a tu carrera, no haces nada, necesitas ir de la mano de otra gente y más en el desarrollo de videojuegos como decía ahorita.  Necesitas muchísimo apoyarte en otros, entonces el tener que compartir el estrés, el tener que compartir la disciplina, pensar en,  “bueno, qué vamos a hacer, o esto no se puede desarrollar por acá, o el guión dice esto pero técnicamente no se puede hacer, o qué diseño vamos a utilizar”, etc…  eso hace presión, claro que se necesita que haya esto, y quienes sueñan con desarrollar videojuegos en una empresa grande, donde no son solo grupos de 4 personas como acá, sino grupos de 200, 300, hasta 1000 personas en un videojuego grande, entonces obviamente se necesita un laboratorio de este estilo para saber qué tan bien estoy y qué también me puedo relacionar con otras disciplinas.

RN: Usted ha estado en la organización de las cuatro ediciones de este evento, ¿cómo ve que entran los participantes y cómo salen?

Entran vivos, salen muertos, ya que 48 horas es muy complejo, porque la falta de sueño te hace estresar, el estar incómodo, estar frente a una máquina tanto tiempo te estresa, te cambia un poco, pero la perspectiva cambia. Quienes de pronto ya han participado en el Jam, ya saben a lo que se enfrentan, los que vienen nuevos, entran de una manera y salen pensando: “uy no es que esto es muy complicado pero a la vez muy bueno, esto me ha enseñado muchísimas cosas, me ha hecho descubrir facetas que no conocía”, porque suena chistoso, pero cuando tú estás bajo presión sacas lo mejor de ti. Cuando uno está con un reloj encima, cuando está con el jefe encima, uno saca lo mejor de uno,  y la presión desarrolla muchas cosas en uno y sale la gente totalmente diferente y sale como retada a hacerlo mejor, a que el año que queda entre Jam y Jam, “voy a ser más juicioso, voy a hacer esto y esto”… cambia un poco la visión de lo que uno es.

RN: ¿Qué ventajas tiene Colombia y qué retos tienen los desarrolladores o los que trabajan en los videojuegos?

FP: El colombiano tiene capacidad para improvisar, está en alguna situación complicada e improvisa, se inventa algo, hace algo. Esta cuestión no es solamente de organización mental y desarrollo, hay videojuegos que duran 2, 3 y 4 años en desarrollarse y claro, tú con todo el tiempo disponible puedes hacer una maravilla, pero también puedes hacer una maravilla a partir de improvisación, y eso es lo que te tenemos acá en Colombia. 

No quiero decir que no seamos buenos, sí somos buenos, pero la capacidad de improvisar que tenemos nos hace muchísimo más impredecibles, que de pronto en otros países que son más metódicos, entonces son resultados más predecibles e incluso puedo declararme atrevido en esto, pero creo que de menor calidad.

RN: ¿Qué necesidades cree que tiene Colombia para desarrollar una industria fuerte?

Aunque desde el Gobierno, del Estado, se ha apoyado mucho la parte de desarrollo de videojuegos porque es un mercado muy bueno, es un mercado naciente. Se necesita que desde las universidades, o desde incluso el mismo colegio, se ayude a los estudiantes a que desarrollen este potencial.

La industria del videojuego nace desde la academia, desde la misma escuela, porque si en la escuela no se patrocina, no se potencia, no se invierte, la industria del videojuego aquí no saldrá adelante. Sé que en Colombia hay muchas empresas que quieren hacer, se ve que es una industria que se quiere expandir, pero se necesita más apoyo de parte de la academia y un poco desde el Gobierno.

Escrito por:

Ingrese a Ruta N