
Éxito rotundo. Es una de las conclusiones de Tagme, un evento de la Alcaldía de Medellín que pudo hacerse realidad gracias al trabajo de Medellín Digital y a la gran participación del público. En Ruta N hablamos con algunos de sus protagonistas.
Tagme nació como una iniciativa de la Alcaldía de Medellín y del programa Medellín Digital
para acercarse a los jóvenes emprendedores y universitarios de la ciudad. Contó con la participación de cuatro invitados internacionales y tres nacionales, que contaron su experiencia como emprendedores e innovadores en el mundo digital, trayendo historias de arte, música, publicidad y aplicaciones útiles para manejarse en la red.
Según Stephanie Scotto, asesora de Investigación y Desarrollo del programa Medellín Digital y una de las organizadoras, esta primera experiencia fue gratificante y útil tanto para los invitados nacionales e internacionales como para el público y los encargados del evento. Según afirma, “con los invitados nacionales fue muy interesante. No son de Medellín. Uno es de Pereira y dos son de Bogotá. Para ellos fue interesante desde dos puntos de vista: uno es ver las iniciativas que se dan en Medellín y que no se dan en otras partes de Colombia. Por otro lado porque pudieron tener contacto con los invitados internacionales. Para ellos fue muy importante darse cuenta que un emprendedor aquí, en la China, en EE.UU, en donde sea, solo tiene que creer en sí mismo y darle con ganas. Es la mentalidad universal: no tener miedo. Si fallas tienes que levantarte lo más rápido posible y seguir”.
La idea que se tenía era aterrizar el tema en el contexto colombiano, ofrecer información y compartir experiencias que abarcaran las nuevas tecnologías, las nuevas estrategias digitales, las redes sociales y, como afirma Scotto, “mostrar cómo todo ese mundo y ese movimiento está cambiando el modo en que vivimos”. Esta idea la confirma Daniel Urrea, asistente de comunicación pública de Medellín Digital y otro de los organizadores junto con Scotto, cuando dice: “Nosotros teníamos, desde la concepción del evento, esta idea de humanizar la tecnología. No fue accidental, aunque para los asistentes pudo ser sorprendente encontrarse con esa humanización de la tecnología, así lo planeamos, porque queríamos que los invitados aterrizaran el tema y que se reflejara de una manera responsable con la sociedad, como algo humanizante.
Que manejaran la idea de que las tecnologías no nos desarraiguen de la característica del ser pues nosotros somos seres de contacto. Más allá de que a través del mercadeo, las redes sociales y el emprendimiento se busque un beneficio económico, eso no deja de lado el hecho de que ese beneficio se genere a través de las redes personales”.
Y es que las redes personales en internet parecen haberse convertido en el mejor medio para dar a conocer a los nuevos innovadores, a los emprendedores digitales que, con poco presupuesto, logran posicionar su trabajo entre quienes los rodean, como le sucede a Kiki Valdes, artista y emprendedor invitado a Tagme, que afirma que sus primeros clientes son sus amigos, son las primeras personas que se interesan por su arte y los primeros que lo dan a conocer a través del Facebook o el Twitter.
Este artista estadounidense se considera también un joven empresario, no solo por la manera en que muestra su trabajo, sino por la idea que ha logrado desarrollar en internet con Openzine, que permite que las personas editen sus propias revistas a través de diversas aplicaciones. Aunque no quiere que esta faceta más capitalista ensombrezca su trabajo artístico, Valdes afirma que “hay que entender que esta es una nueva época y con todas las cosas a las que tenemos acceso hoy en día como internet, las telecomunicaciones, etc., creo que hacer arte y ser un empresario es una forma eficiente de compartir mi experiencia y mi arte con el mundo. Hay que tomar ventajas de la tecnología, teniendo acceso fácil y rápido a ella y ser capaz de compartir el trabajo propio”.
Al referirse a Tagme, Valdes menciona la utilidad que este tipo de eventos tiene para la ciudad: “Antes no sabía cuál era la situación del arte o la tecnología en
Medellín. Hoy, a través de este evento y sus organizadores —especialmente Steffany Scotto— he podido conocer el “estado del arte”. Algunas veces solo se necesita a una persona para conocer algo y ahora yo tengo la posibilidad de dar a conocer lo que pasa en esta ciudad y difundirlo, tal vez, a cien, trescientas o quinientas personas que después pueden difundirlo rápidamente a través de las redes sociales”.
También para el canadiense Brian Wong fue muy interesante venir a Medellín. Para este joven de 19 años, profesional del mercadeo en internet y experto en mercado en las redes sociales que trabaja para Digg —una empresa de software asentada en Silicon Valley—, “es necesario estar siempre emprendiendo viajes”, tanto en el sentido de conocer nuevos sitios, como en el de animarse a tener ideas y convertirlas en realidad. Por eso emprendió el viaje de desarrollar su propia herramienta para Twitter (Followformation), en su búsqueda del aprendizaje y el desarrollo, y por eso también aceptó esta invitación a Colombia, después de haber estado en cuatro continentes este año conociendo gente y culturas. Porque le gusta aprender, porque le gusta escuchar, que es un concepto que ha recogido de su vida en el Valle del Silicio, como lo dijo a Rutan: “En el Valle la gente, los directores de las empresas, los grandes innovadores, siempre están escuchando, oyendo a los demás, no solo para conocer las necesidades de las personas —que es lo fundamental al momento de innovar— sino para captar nuevas ideas y nuevos innovadores y emprendedores, como sucedió conmigo, porque podría pensarse que a los 19 años alguien logre empezar a trabajar en un sitio con tanta experiencia y con tanto poder, y ser escuchado”. 
Esta idea de los listeners, como los llama Wong, parece también algo de lo que se logó en Tagme, pues la gente pudo escuchar diferentes experiencias, conocer lo que pasa en el mundo y lo que se mueve en Colombia , y que, tal vez, también Colombia sea escuchada en el mundo. Porque eso era también lo que se buscaba, etiquetar a Medellín como una ciudad digital y crear un precedente para replicar la experiencia en otros sitios. “Tagme fue una invitación a los emprendedores e innovadores para que vean que en la ciudad digital ellos también existen”, afirma Urrea.
Wally Sabria, de The Axis Agency, otro de los invitados internacionales, entendió este concepto y dijo a los organizadores que se imaginaba el próximo Tagme como el momento en el cual un emprendedor innovador de la versión anterior contaba su experiencia y contaba cómo, a raíz de ese primer Tagme ya tiene un producto o un servicio funcionando. Una idea que para Daniel Urrea “es algo importante, porque sería la muestra de que lo que estamos haciendo está cambiando las prácticas emprendedoras e innovadoras de la ciudad”.
Así, se confirma el éxito de este evento que se considera ahora el gran preámbulo para el Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales que será el 18 y el 19 noviembre de este año.