
En la búsqueda por convertir los proyectos resultado de investigación en oportunidades de negocio, los científicos e investigadores pertenecientes a las iniciativas participantes en N ruta realizaron a satisfacción el proceso de asistencia y seguimiento del que se seleccionaron las cinco propuestas finales.
Fueron jornadas personalizadas en las que se abordaron temas fundamentales para conseguir el éxito empresarial y lograr establecer una empresa exitosa. El cierre fue con el taller “Liderazgo para emprender”, donde se trabajaron módulos relacionados con la creatividad, las oportunidades y viabilidades de las iniciativas, y la construcción del plan de negocios.
Desde el punto de vista del emprendimiento se tocó el tema de los desafíos reales que se enfrentarán en distintas etapas del desarrollo del plan realizado, analizando algunos desafíos y brindando pautas para resolverlos. En este escenario, el conferencista Sergio Spoerer Herrera, doctor en Sociología y director del programa de Habilidades Directivas de la Universidad de Chile, insistió en la necesidad de contar con científicos e investigadores preparados y dispuestos para enfrentar el fracaso.
Según este experto, en materia científica, la cumbre del éxito está arriba de una montaña de fracasos. “La historia de la investigación científica muestra una y mil veces que para tener éxito hay que fracasar muchas veces. La mejor cantera de aprendizaje para un científico son sus propios fracasos. Ahora, para trabajar este aspecto, debe ser una persona bien construida emocionalmente, ya que una persona que se derrumba con un fracaso pierde la materia prima más importante de su aprendizaje. Entonces, hay que trabajar mucho el aspecto emocional de las personas, ya que no hay creatividad y no hay innovación con personas estrezadas”, dijo Spoerer.
En su ponencia Spoerer se centró en la importancia de desarrollar ciertas habilidades directivas para que sea posible hacer conversar ciencia y empresa. Entre otras, habló de tener dominio del lenguaje, de saber posicionar los argumentos, de tener capacidad de realizar alianzas y controlar el estado de ánimo. “El laboratorio es mudo, no habla. El científico tiene que hablar por el laboratorio movilizándose para validar la ciencia y este es un proceso que toma tiempo. Entonces deben desarrollar habilidades de negociación, de generación de alianzas, de construcción de un plan de negocios, de un estudio de mercados, etc.”, dijo Spoerer.
Se trató de una experiencia que hizo que los protagonistas de este programa de Ruta N comenzaran su camino de crear empresas de alto impacto para la sociedad, pues sus ideas, sus investigaciones y sus resultados lograrán, gracias a este apoyo, ir más allá de los laboratorios e instalarse en los mercados que, seguramente, están necesitados de estas innovaciones.
Por eso hablamos con ellos para que nos contaran su experiencia sobre este proceso de formación y fortalecimiento. Esto nos dijeron: