
Con la idea de reforzar el pensamiento innovador y aplicar técnicas para detectar oportunidades de negocio, el australiano Roger LaSalle creó su Matriz del Pensamiento, que es el resultado de toda una vida de trabajo, experiencias e investigación que ha sido adoptada por muchas compañías en el mundo.
Rutan habló en exclusiva con este experto internacional después de la conferencia dictada durante la presentación del informe del proyecto Alianza por la Innovación —apoyado por Rutan—, a la que también asistieron la directora de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Lina Vélez de Nichols; el director de Desarrollo Tecnológico e Innovación de Colciencias, Jorge Alonso Cano Restrepo, y el alcalde de Medellín Alonso Salazar Jaramillo.
La Matriz del Pensamiento intenta mirar una situación real desde diferentes puntos. Con ella, se busca ofrecer soluciones para innovar en productos, servicios, procesos, búsqueda de oportunidades y en la generación de una matriz de innovación especializada.
Con su teoría, LaSalle presenta las “semillas” y los “catalizadores” que pueden desarrollarse en los productos y servicios a través del pensamiento creativo aplicado a la innovación y a la generación de oportunidades
Las cuatro semillas fundamentales para afirmar cualquier producto en el mercado son:
- Cambio o valor agregado al producto en cualquier aspecto. Ningún producto es inmune a cambiar para mejor.
- Añadir accesorios a los productos. Muchas compañías hoy se mantienen en el mercado gracias a la venta de accesorios.
- Agregar productos complementarios. Cuando un cliente está a punto de adquirir el producto, se puede tomar ventaja de su situación para ofrecer artículos complementarios, como papas fritas y refresco con una hamburguesa
- Aumentar el canal de ventas. El canal de acceso que se tiene con los clientes es un activo importante que se debe aprovechar. Ejemplo de esto se ve en muchas gasolineras que sacan ventaja del hecho de que el cliente debe entrar al almacén a pagar, para ofrecer otros productos a un alto precio.
Una vez la compañía se dé cuenta de que la construcción de oportunidades se logra utilizando estas “semillas”, lo siguiente que debe hacer es encontrar maneras de estimular el desarrollo de ideas basadas en esas semillas. Los “catalizadores” son el combustible para esta forma de pensar. Hasta ahora han sido identificados doce que, entre otros, incluyen:
- Rastreo: Si se hace un seguimiento del producto, encontrará muchas oportunidades de negocio.
- Deseo: Pensar qué es lo que se quiere del producto puede llevar a encontrar soluciones creativas e innovadoras.
- Frustración: Puede ser la mayor fuente de la búsqueda de oportunidades de negocio. Escuchar a alguien quejarse de un producto, lo puede llevar instantáneamente a crear una oportunidad para innovar.
Según LaSalle esta teoría se puede aplicar en cualquier empresa de cualquier parte del mundo, siempre y cuando se tenga claro qué se quiere lograr, en qué punto se encuentra la compañía, cómo se debe medir el progreso y cuál será el resultado.
Y todo esto se puede aplicar en Colombia, tal como lo afirma el australiano: “Creo que lo que se hace aquí es maravilloso. Tienen las universidades, el compromiso político, las ganas, las empresas, la posibilidad de patentar muchas cosas. Hay mucho potencial y tienen que aprovecharlo”. Y es que, en los negocios, según dice, cada país tiene que moverse constantemente para no quedar rezagado, crear productos y servicios cada vez mejores, porque si no lo hace, otro tomará su lugar.
Para conocer más a fondo lo que hace Roger LaSalle, cómo llegó a crear su teoría y cómo aplicarla, vea la entrevista que le hizo Rutan.