
Como abreboca del Encuentro Iberoamericano de Medios LabSurLab, que se llevará a cabo en Medellín entre el 4 y el 15 de abril, el Museo de Arte Moderno, Medellín Digital y el programa de movilidad internacional de Colciencias trajeron a la ciudad a dos expertos en Living Labs, economía del conocimiento y territorios digitales. Se trata de los científicos André Jean Marc Loechel y Laura García Vitoria, que llegaron desde Francia para conocer lo que sucede en Medellín como ciudad digital en potencia y mostrar su trabajo en otras partes del mundo como ejemplo a seguir.
Este encuentro, que se desarrolló también gracias al apoyo la Fundación País del Conocimiento, la Fundación EPM, UNE, Ruta N y la Alcaldía de Medellín, buscaba mostrar cómo Medellín puede ser un territorio del mañana utilizando el conocimiento, donde desde todos los sectores sociales se impulse el desarrollo de la ciudad a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). La idea es convertir a Medellín en una Ciudad Internacional del Conocimiento.
Así que para conocer un poco más sobre el tema hablamos con la española Laura García Vitoria, directora de la Reacd Europea de Ciudades y de la Fundación de los Territorios del Mañana. Además es fundadora y Presidenta de la Asociación Europea de Arte, Educación y Nuevas Tecnologías, ARENOTECH.
Ruta N: ¿Por qué está en Medellín?
Laura García: Porque creo en la humanidad, creo en esas fuerzas vivas que hay, que hoy en día están desheredadas, y creo que hoy en día las nuevas tecnologías les permitirán vivir mejor. Creo que hay un potencial enorme para que Colombia no sea un país en vía de emergencia, sino que sea un país emergente.
Ruta N: ¿Podría decirnos qué es una economía del conocimiento?
Laura García: Es una economía basada en la identidad del territorio. Todos los conocimientos que han adquirido durante siglos y los actuales. Además, la economía del conocimiento recupera la memoria perdida.
Ruta N: Muchas veces se habla de pasar de la economía tradicional a una del conocimiento, pero por lo que usted dice es más recoger todo lo tradicional y sumarlo a lo que se vive actualmente.
Laura García: Así es, hay que recuperar la memoria, y hoy en día están las nuevas tecnologías. Evidentemente tenemos que utilizar las nuevas tecnologías y desarrollarlas, aunque siempre y cuando haya contenidos en ellas. Los contenidos son importantísimos para desarrollar económicamente el territorio, porque si usted quiere utilizar esas nuevas tecnologías pero no hay contenidos para poder desarrollar el territorio económicamente, a ustedes no les servirá de nada. Y por supuesto, como acabo de decir, todo esto es para el desarrollo de la economía del conocimiento del propio territorio, lo cual no quiere decir que uno se tiene que se cerrar; al contrario, hay que crear una sinergia absoluta con otros territorios tanto dentro de la región como hacia el exterior, porque el intercambio de conocimientos es más importante que el conocimiento en sí, porque si no hay intercambio no se puede llegar a este nuevo tipo de economía.
Ruta N: Entonces, ¿Cómo unir la economía tradicional con este nuevo concepto de economía del conocimiento?
Laura García: Hay que tener en cuenta que en el futuro también existirá la economía tradicional evidentemente, no hemos dicho que deba desaparecer, porque es indispensable. Pero en cuestión trabajo, en cuestión de desarrollo económico por y para todos -—no solamente para las empresas— es importante otro tipo de economía que una lo tradicional con el conocimiento. Ha habido estudios que dicen que para el año 2020, si no me equivoco, habrá apenas un 5% de individuos que trabajaran en la economía tradicional… ¿De qué va a vivir la gente si no tiene trabajo? Yo creo que está bastante claro.
Ruta N: Entremos ahora a otro de los temas que usted trata los living labs
Laura García: Es un laboratorio vivo, es un laboratorio de uso común, aunque hay varias concepciones de lo que es. Ya existían algunos en Europa —en España— antes de que la Comisión Europea decidiera implantarlos, apoyando a Finlandia, como proyectos conocidos como Living Labs, lugares donde los usuarios participan de la innovación.
Ruta N: ¿Cómo encaja el Laboratorio Vivo en la economía del conocimiento?
Laura García: Hay dos maneras. Una donde el usuario está al servicio de una empresa, aunque nosotros pensamos que para desarrollar un territorio los usuarios no debemos estar gratuitamente al servicio de una compañía, pues ya ha habido bastantes experimentaciones al respecto. La otra es que el usuario debe participar, pero si colabora tiene que recibir algo a cambio, y eso es formación, educación y la posibilidad de desarrollarse económicamente, sobre todo las pequeñas y las medianas empresas. También alguien que tenga iniciativa: un campesino, un alcalde en algún pueblo en la selva, todos pueden hoy, gracias al wi-fi o al satélite, tener un conocimiento específico según las necesidades. Hoy en día en África, por ejemplo, hay pueblos enteros que se unen para comprarse un smart-phone para que nadie les engañe cuando venden los productos y sepan a cuánto se cotizan en bolsa.
Por ejemplo, nosotros hemos ayudado a crear un Laboratorio Vivo para la e-educación por y para los africanos, para la diáspora africana. Es decir, el objetivo de este territorio, de esta universidad, de esta escuela de negocios es hacer volver a la diáspora, que la diáspora dé cursos a los propios africanos, incluso los que no forman parte de la diáspora también pueden enseñar. Los mejores investigadores dan clases, también hay cursos de inglés de español, pero con una plataforma hecha por y para los africanos. No tienen que pagar ningún tributo al exterior, pero trabajan por supuesto para ese territorio en sinergia con otros territorios a nivel nacional e internacional.
Ruta N: Teniendo entonces en cuenta todo esto que nos ha dicho. ¿Cómo es un territorio del mañana?
Laura García: Es un territorio en el que trabajan conjuntamente la sociedad civil, el actor territorial y los actores del mundo de la economía para crear esta economía del conocimiento. Y espero que si logramos vivir en esta economía habrá menos pobreza y podremos vivir un poquito mejor.
Ruta N: ¿Tiene que ver esto con la innovación social?
Laura García: Sí. La innovación de ruptura es una innovación que toca todos los puntos; por eso es tan compleja, y hay que explicar, divulgar e informar, que para eso estamos en la sociedad de la información. Hay que informar al ciudadano que tiene ganas de cambiar su futuro y el futuro de sus hijos, y eso hoy en día es posible gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Ruta N: ¿Qué pasos cree que debe seguir una ciudad como Medellín para convertirse en un territorio del mañana?
Laura: Yo pienso que ya es una ciudad del mañana. Mucho más que otras que hemos visitado.