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El Ciclomotor: movilidad sana sin pedalear 
Equipo editorial rutan@rutanmedellin.org  | 22/09/2010 
 

En el 2002 Bogotá estaba sumida en un caos vehicular –hay que decir que no ha cambiado mucho- pero al mismo tiempo necesitaba una política seria de movilidad. La construcción de ciclorutas, el boom de Transmilenio y el concientizar a los ciudadanos para buscar alternativas de transporte distintas al automóvil, hicieron que John Salazar, un ingeniero mecánico de la Universidad América, encontrara una opción innovadora que en los últimos años se ha impuesto en la cultura de movilidad de la capital de la República: el Ciclomotor, una opción de transporte que también podemos tener en Medellín.


“En una revista vi un diseño de una bicicleta que me llamó la atención. No tenía motor pero era muy retro y bonita. Empecé a averiguar por bicicletas innovadoras dentro del mercado americano y encontré la opción de mezclar un buen diseño, un excelente servicio y buen rendimiento con un motor. Así encontré una empresa que en Singapur se especializaba en fabricar motores para bicicleta”, afirma John Salazar, dueño de Ciclomotor. 


La cédula era el único capital que tenía este ingeniero  en ese momento. Por eso, con muchas ganas por cumplir su sueño, decidió pedirle ayuda a su padre, un pensionado de Eternit que no dudó en darle la mano. Salazar le presentó un plan de negocios de página y media a la empresa de motores de Singapur y para sorpresa de todos, le despacharon treinta motores sin girar un centavo de dólar. “El plan que les presenté era muy concreto ya que tenía todos los puntos que abarcaba el negocio. Fue clave que desde el principio nos presentáramos como una empresa grande, aunque ni siquiera  estábamos constituidos. Así conseguimos la distribución exclusiva para Colombia de esos motores. La confianza fue clave”, recuerda este ingeniero bogotano, que antes sólo había trabajado en una empresa de pañales. 


En las calles colombianas ya se veían algunas bicicletas con motor, pero eran bastante rudimentarias y no contaban con un respaldo empresarial serio. La gente las hacía de forma casera y al final terminaban olvidadas en el cuarto útil, que es donde se guarda lo inútil.


Ciclomotor arrancó con un capital de tres millones de pesos, treinta motores fiados y muchas ganas. El garaje de la casa de los Salazar se convirtió en bodega y el estudio en oficina,  el computador de la familia era para las facturas y la línea telefónica pasó de “Familia Salazar, buen día” a “Buen día, Ciclomotor a la orden”.


Nace el primer ciclomotor

¿Cómo vamos a hacer la bicicleta? ¿Con qué diseño? ¿Quién la va a hacer? ¿Cómo vamos a prestar el servicio post-venta? ¿Cómo la vamos a comercializar? ¿Cómo vamos a hacer el mercadeo? Llegó el momento de armar la primera bicicleta y todas esas preguntas estaban sin resolver.


“Empecé a buscar los marcos, visité muchas empresas a las que les exponía mi idea y de inmediato me cerraban las puertas. Pero yo era un emprendedor con una idea innovadora y quería armar mi primer prototipo. Encontré a industrias Ludior, que creyó en la idea e iniciamos un trabajo en equipo que se mantiene hasta hoy”, dice John Salazar, que al día de hoy produce un promedio de 40 ciclomotores mensuales.


Para el nacimiento del primer ciclomotor, el ingeniero Salazar realizó múltiples estudios y pruebas de diseño, funcionabilidad, rendimiento del motor, pruebas de esfuerzo, distribución de vibraciones y selección de repuestos que se adaptaran al innovador diseño de esta bicicleta con motor que con un galón de gasolina puede recorrer 200 kilómetros y alcanzar una velocidad de 45 km/h.


El primer ciclomotor tuvo un diseño retro inspirado en las bicicletas de los años 30. Según Salazar, la idea era darle un toque de distinción, generar en el usuario una atracción visual más allá de la innovación del motor. El siguiente paso era dar a conocer el producto.


Ciclomotor tuvo sus altas y bajas, Salazar dedicaba gran parte de su tiempo en salir a recorrer la ciudad en su bicicleta con motor y la gente no paraba de mirarlo y preguntarle por la máquina. De igual forma en los parqueaderos de Carrefour y Home Sentry hacía exhibiciones y la curiosidad de las personas era grande, sin duda el ciclomotor llamaba la atención. “La gran innovación de mis bicicletas radica en trabajar el diseño con ingeniería, no por prueba de error, y mezclar la ingeniería con la opinión del consumidor. Cambiar la mentalidad del ciudadano para que opte por otras opciones de movilidad, en aras de optimizar sus tiempo y proteger el medio ambiente, es algo que Ciclomotor ha logrado”, afirma John Salazar.


El impulso innovador de Ciclomotor despertó la atención de los medios de comunicación y el free press fue de gran ayuda para dar a conocer el producto. La gente de la farándula empezó a movilizarse en los ciclomotores, las empresas de mensajería y los domicilios de restaurantes empezaron a utilizarlos y los usuarios empezaron a entender que el ciclomotor, más allá de ser un medio recreativo, es una solución de transporte que ahorra tiempo. “Crear la cultura de la bicicleta con motor como algo serio para solucionar los problemas de movilidad fue difícil,” manifiesta John Salazar.


Poco a poco el paisaje se ha ido poblando de ciclomotores. En la misma medida John Salazar se independizó de su familia y ahora maneja su empresa junto a su esposa Ximena. Hoy, Ciclomotor cuenta con una bodega, una camioneta para llevar las bicicletas y prestar un eficiente servicio técnico. Gran parte de las ventas de esta empresa innovadora se dan a través de su página web: www.ciclomotor.net , pero sin duda el fuerte sigue siendo el ver un ciclomotor en la calle, dejarse tentar por la curiosidad y preguntar: “¿Dónde lo consiguió, lo venden en Colombia?”A lo que John Salazar responde: “Yo los fabrico, es industria colombiana y esta es mi tarjeta”.

Comunidad Ciclomotor
A través de una estrategia de “top of heart” (generar sentido de pertenencia con un producto) se ha generado la familia de ciclomotor. John Salazar la define así: “Un ciclomotorista ama el medio ambiente, respeta y acata las normas y no pone en desventaja a los ciclistas ni a los peatones. Son personas que siempre llevan el casco, su chaleco reflectivo y son responsables.”

Así se maneja un ciclomotor
Para iniciar el motor se debe impulsar la bicicleta con el pedal, luego soltar el clutch que está en el manillar izquierdo y acelerarla como una moto en el manillar derecho haciendo ignición el motor.  Se puede pedalear como una bicicleta normal sin necesidad del motor o si prefiere enciende el motor y la utiliza como una moto de bajo cilindraje.  En subidas muy fuertes le puede ayudar con el pedal al motor o puede acelerarla más rápido pedaleando al mismo tiempo cuando la está acelerando.

*Este artículo también fue publicado en El Colombiano.


 

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