Gabriel Jaime Velásquez, odontólogo a domicilio.

22 de Marzo de 2017 en Casos de éxito

Gabriel Jaime Velásquez, odontólogo a domicilio.

A Gabriel Jaime Velásquez la intención de emprender le llegó en forma de puñetazo. Estando en su consultorio odontológico, iba a atender un paciente que sufría de Alzheimer y aunque se conocían de hacía muchos años, justo ese día su enfermedad se estaba manifestando de manera aguda. Al no reconocer a Gabriel, el hombre le propinó tal golpe en la cara que lo dejó viendo doble y no le pudo realizar el procedimiento por el que había ido inicialmente a su consultorio.

Frente a esta situación, Gabriel pensó que sería más conveniente atenderlo en su casa, en un ambiente familiar que tal vez no dispararía una nueva crisis confusión. Su experiencia como prestador de servicios de salud para Sura durante 14 años lo había llevado a desarrollar un modelo de lo que en ese entonces llamó una IPS móvil por medio de contenedores y vehículos dotados con todas las herramientas para atender pacientes en diferentes áreas del país.

Con su experiencia brindando salud de manera móvil, Gabriel se dio a la tarea de crear un servicio odontológico a domicilio y, como en ese entonces este tipo de ejercicio no estaba reglamentado en el país, se acercó al Congreso y ayudó a redactar una ley para tal efecto. Ocho años después, Oralhome, la empresa que nació de esta historia, tiene presencia en tres ciudades de Colombia, emplea a 76 personas y ha facilitado el acceso a servicios odontológicos a miles de personas.

“Hay grupos que han estado completamente excluidos de la atención odontológica: personas de la tercera edad que necesitan un tutor que los acompañe a todas partes, pacientes con movilidad reducida.... Gracias a la silla que desarrollamos, a ellos los podemos atender sin tener que moverlos de su cama y eso ha tenido un impacto enorme”, cuenta Gabriel Jaime, que además es Mayor de la reserva del Ejército Nacional, lo que le ha dado una mirada bastante acertada para su negocio de odontología móvil: siempre hay que tener todo listo pues nada está previsto.

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