
Con el propósito de contarles a los habitantes de Medellín lo que se ha realizado y lo que no se alcanzó a realizar en la actual administración municipal, se generó este espacio abierto a toda la comunidad. Allí, se dio a conocer de qué manera se han cumplido las promesas hechas al inicio de estos 4 años.
Según Juan Manuel Higuita, subdirector de Prospectiva de Ciudad, son muchos los logros registrados durante el mandato de Alonso Salazar, pero sin duda “el más importante de ellos, radica en la continuidad realizada al proceso de desarrollo construido en conjunto con la sociedad civil de Medellín y de Antioquia, que tenía como fundamento las oportunidades para la gente. Oportunidades para tener una vida digna, oportunidades para desarrollarla en un entorno seguro, con educación, con salud, con un medio ambiente sano; tener la oportunidad de vivir en Medellín, crecer en Medellín y hacer sus sueños realidad, en Medellín”.
Todo este proyecto de desarrollo se ha manifestado a través acciones concretas que, según Higuita, van desde temas relacionados con infraestructura, hasta a aquellos de más trasfondo y profundidad social y que impactan la vida de las comunidades más vulnerables, pero que también brindan oportunidades a aquellas que cuentan con mayores posibilidades de poder adquisitivo.
Entre los temas destacados en el balance se habló de la gestión en lo relacionado con la construcción de un tejido social y de oportunidades de desarrollo mediante acciones enfocadas en aspectos de educación, vivienda, deporte y cultura.
Además, se habló de diferentes estrategias para posicionar a Medellín como una ciudad competitiva, a través de la innovación y la internacionalización de la economía. Allí, se mencionó la importante labor desarrollada por la Corporación Ruta N: “Ruta N complementa una agenda que nos propusimos hace siete años de trazar una sociedad del conocimiento fundamentada en la educación y el emprendimiento inicialmente, pero que necesitaba de la innovación y de la aplicación de la ciencia y la tecnología para potencializar el tejido empresarial de la ciudad”, dijo Higuita.
Este balance realizado a una “ciudad del conocimiento, a una ciudad familia, a una ciudad por recorrer, a una ciudad pensada, a una ciudad para la convivencia etc.”, fue bastante positivo para Higuita: “Yo creo que el balance es muy satisfactorio. Hay cosas por contar que realmente dan cuenta de la transformación de esta ciudad, ello sin desconocer las dificultades que hemos afrontado y que son naturales en un proceso de construcción social de una ciudad como Medellín”, mencionó Higuita.