
Usando una versión modificada del Péndulo de Newton, un grupo de científicos del Instituto Tecnológico de California ha creado una innovadora y poderosa arma que puede destruir un submarino o acabar con los tumores cancerosos: las balas de sonido.
Esas esferas de acero inoxidable suspendidas en el aire por medio de un nylon, que todos hemos visto como adornos de oficina, son ahora la base de un novedoso sistema que ofrece muchas posibilidades tanto para mejorar el nivel de vida, la seguridad y la salud, como para obtener beneficios por ello. El Péndulo de Newton es un antiguo juguete que los científicos del Tecnológico de California han adaptado para un nuevo campo de la ciencia conocido como metamateriales, que incluye la capa de invisibilidad de las novelas de Harry Potter, por ejemplo.
“Lo hermoso de este sistema es que es apenas un puñado de balineras que controlamos con diversos pesos”, dijo la profesora Chiara Daraio, coautora del estudio aparecido en la publicación Proceedings of the National Academy of Sciences. Según Daraio, al cambiar la presión de los balines los científicos pueden ampliar y enfocar ondas sonoras para que sean “extremadamente destructivas”.
En Discovery News explican que, para su estudio, los investigadores alinearon 21 filas de balineras de acero inoxidable en un área del tamaño de un computador portátil y les pusieron pesos al final de cada línea para variar la presión. Después, dejaron caer pequeñas bolas de 20 centímetros en las balineras. Con una cámara de alta velocidad y un material sensible a la presión, observaron que las ondas de presión se enfocaban en un punto específico.
En esta simple disposición reside el poder del innovador descubrimiento. Los científicos no solo enfocaron las ondas de sonido en un área específica, sino que lograron amplificar esas ondas cien veces más de lo que cualquier otro metamaterial había hecho antes.
Igual que las balas convencionales, las balas de sonido viajan por el aire, aunque también pueden desplazarse fácilmente a través de líquidos y sólidos. 
Pero esto no es lo único que hacen las balas de sonido. Daraio afirma que también pueden utilizarse para eliminar cálculos renales o destruir tumores cancerosos sin dañar los tejidos.
Además tienen otras aplicaciones menos destructivas, pues permiten, por ejemplo, que los ingenieros detecten puntos débiles en los soportes de los puentes o futuros baches en las carreteras
El uso de este nuevo metamaterial, ya sea en el campo militar o en el médico, está todavía por desarrollarse, aunque la facilidad de su uso y su efectividad hacen de estas balas de sonido un desarrollo innovador significativo con un potencial de aplicación enorme.