Las investigaciones producen grandes resultados y hallazgos que contribuyen al cuidado del medio ambiente y a facilitar el quehacer de profesionales y aficionados de áreas como la salud, la electricidad y las comunicaciones. En Hoy es noticia, presentamos los proyectos y estudios que en los últimos días han transformado el mundo de distintas maneras.
La energía de una papa
Intel ha desarrollado un nuevo chip llamado Claremont, que permitiría reducir el consumo de energía de los computadores, debido a la cantidad de electricidad que emplean es muy alta. Este chip, que aún se encuentra en proceso de investigación es de bajo poder y funciona con la cantidad mínima de electricidad que se extrae de una célula solar del tamaño de un sello postal o de una papa.
El Claremont, también llamado Near Threshold Voltage Processor aún no está en planes de comercialización. Funciona con 400 a 500 milivoltios, cantidades muy cercanas al mínimo de energía para conducir la corriente y encender transistores. Aún presenta dificultades al funcionar cerca de la tensión de umbral, aunque Intel espera que llegue a estos niveles únicamente cuando los equipos se encuentran en reposo o con baja carga de trabajo, lo que evitaría que falle.
En la multinacional, tienen grandes retos frente a este dispositivo para evitar fallas, caídas de energía, o ruidos en la corriente. Sin embargo, como afirma Fastcompany se espera que pronto los dispositivos móviles puedan funcionar con este chip y reducir su consumo energético.
Vea la noticia completa en: http://www.fastcoexist.com/1678743/this-computer-chip-can-be-powered-by-a-potato
Un mundo para tocar
La mecánica actual donde la tecnología es cada vez más táctil y las tabletas o teléfonos inteligentes detectan con mayor facilidad los toques con el dedo, ha desencadenado la posibilidad de adecuarla a otros entornos. Por eso, mediante la adaptación de una tecnología usada en los cables submarinos, hoy se contempla la posibilidad de crear sensores táctiles en objetos de uso diario.
Con un tipo más económico de tecnología táctil, un grupo de investigadores de la Universidad de Munich, de Alemania, y el Instituto Hasso Plattner, de Estados Unidos, ha desarrollado un sistema que podría lograr que la sensibilidad táctil fuera incorporada a objetos como la ropa, los cables de auriculares, mesas de café e incluso trozos de papel.
Esta tecnología es basada en la “reflectometría de dominio” o TDR, que se ha utilizado para localizar daños en los cables submarinos y funciona al enviar un pulso eléctrico corto a un cable, esperando hasta que el reflejo esté de vuelta. El software utilizado, basado en la velocidad del pulso mientras se envía y está de regreso, puede determinar la posición del problema o el daño existente, lo que ha dado los indicios para poder lograr implementarla en otros objetos.
Jeff Han, fundador y director general de Perceptive Pixel, una empresa dedicada al desarrollo de grandes pantallas multitouch, dijo en una declaración al Technology Review, que "la aplicación táctil basada en la TDR de Wimmer es muy inteligente", por lo que sospecha que podría proporcionar nuevas formas de detectar las entradas del usuario, por ejemplo usando la sensación del tacto a lo largo de un cable de auriculares sin modificar, algo que sería difícil de hacer con los sensores tradicionales.
Vea el artículo completo en: http://www.technologyreview.es/read_article.aspx?id=39051
Camisetas ardientes
En Bélgica, un grupo de investigadores desarrollaron una camisa que incluye un dispositivo para convertir el calor corporal en electricidad y así aprovechar la energía generada en la carga de pequeños dispositivos.
La camisa posee una gran ventaja frente a otros dispositivos fabricados anteriormente, porque fue diseñada para usarse en la oficina. Así el dispositivo no es visible fácilmente, lo que lo hace más cómodo para el usuario.
A 22 grados centígrados –la temperatura promedio de una oficina–, el dispositivo puede generar una potencia media de 1mW, cantidad suficiente para alimentar aparatos de vigilancia en salud como los electrocardiogramas, por lo que se espera que este desarrollo proporcione grandes beneficios en el área de la medicina.
16 termopilas son las encargadas de convertir el calor en electricidad. Según los investigadores de este proyecto, el generador termoeléctrico probado no registra un valor de temperatura superior al del cuerpo humano, por lo que genera una sensación de frío en el usuario.
Para conocer más sobre este dispositivo visite: http://www.theengineer.co.uk/sectors/electronics/news/shirt-capable-of-converting-body-heat-into-electricity/1010775.article
Entre 100 y 200 amigos, ni uno más.
Robin Dunbar, antropólogo e investigador, después de estudiar diferentes grupos de primates, concluyó que la cantidad máxima de animales de la misma especie con la que se podían relacionar dependía del tamaño de su cerebro.
Este estudio, aplicado al ser humano y basándose en una extrapolación entre el cerebro del hombre y del primate, determinó que la cifra de los amigos que puede tener un ser humano es 150.
Según este estudio publicado en el blog de Arvix en Technology Review, los resultados pueden variar, pero lo que sí es cierto es que a pesar de la constante relación que mantienen los humanos entre sus grupos y redes sociales principalmente en la web, la cantidad de contactos, no representa un intercambio constante, periódico y estrecho entre las personas, por lo que los contactos ocasionales no contarían en la lista de amigos.
De hecho, basándose en un estudio sobre Twitter, determinó que a medida que aumentan los usuarios en las cuentas de las personas, estas tienden a abrumarse, y las conversaciones con los contactos menos importantes, terminan siendo poco frecuentes. Esto indicaría que a pesar de que las redes sociales permiten estar en contacto e interactuar permanentemente, es imposible para nosotros superar las limitaciones físicas que determinan cuáles son nuestras relaciones más estables.
Vea la noticia completa en: http://www.technologyreview.es/blog/post.aspx?bid=359&bpid=26858
Mejor comunicación, mejores consultas
El investigador James A. Tulsky de la Universidad de Duke en Estados Unidos, desarrolló un software que permite a los oncólogos crear relaciones empáticas con sus pacientes. Este programa informático responde a la necesidad de crear vínculos más estrechos entre los médicos y los enfermos para ayudar a controlar los miedos y prevenciones de ambos.
En un estudio realizado a 48 médicos del centro médico de Veteranos de Duke y del centro médico de la Universidad de Pittsburgh, se comprobó que aquellos médicos que utilizaron el software reaccionaron empáticamente en sus consultas.
El tutorial enseña habilidades comunicativas a los médicos para reaccionar en las situaciones en las que los pacientes comparten una emoción negativa y dan tácticas sobre cómo informar sobre el pronóstico, que en muchas ocasiones no es alentador.
Como afirma elServicio de Información y Noticias Científicas español, con este desarrollo los pacientes pueden tener una mayor confianza en sus médicos, para que estos se centren más en su problema emocional que en el tratamiento, elemento fundamental en la mejora de la calidad de vida.
Vea la noticia completa en: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-programa-informatico-ensena-a-los-oncologos-a-empatizar-con-sus-pacientes